YPFB busca reducir la dependencia de combustibles importados mediante el procesamiento de crudo propio en las plantas Gualberto Villarroel y Guillermo Elder Bell, alcanzando niveles óptimos de operatividad para finales del trimestre.
El presidente interino de YPFB, Sebastián Daroca, informó este viernes la firma de un contrato para la adquisición de un millón de barriles de petróleo crudo. Esta medida estratégica permitirá elevar la operatividad de las refinerías nacionales del actual 30% hasta un 70% de su capacidad en un plazo de 60 a 90 días.
«Esta importación fortalecerá la producción de diésel y gasolina con sello boliviano», destacó Daroca en declaraciones a Bolivia Tv. El incremento de carga beneficiará directamente a las plantas Gualberto Villarroel (Cochabamba) y Guillermo Elder Bell (Santa Cruz), los pilares del refinado en el país.



