El operativo contó con el acompañamiento de representantes del transporte, quienes pudieron constatar la rigurosidad de los procedimientos de control
En un esfuerzo por asegurar la transparencia y la eficiencia en la distribución de energéticos, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) llevó a cabo una exhaustiva verificación de la calidad de los combustibles en la planta de almacenaje de Puerto Villarroel.
Esta acción responde directamente a las solicitudes del sector transporte, reafirmando el compromiso del ente regulador con la protección del parque automotor y la economía de los usuarios.
Puntos clave del operativo
Toma de muestras en sitio: Especialistas técnicos de la ANH realizaron el muestreo directamente de los tanques de almacenamiento y cisternas, siguiendo estrictos protocolos internacionales.
Pruebas de laboratorio: Se evaluaron parámetros críticos como el octanaje (en el caso de las gasolinas), el punto de inflamación y la ausencia de impurezas o sedimentos que pudieran afectar el rendimiento de los motores.
Transparencia con el sector: El operativo contó con el acompañamiento de representantes del transporte, quienes pudieron constatar de primera mano la rigurosidad de los procedimientos de control.
Resultados y compromiso institucional
Los análisis preliminares confirman que el combustible despachado desde esta planta cumple con las especificaciones técnicas vigentes en la normativa nacional. Con estas acciones, la ANH busca neutralizar cualquier susceptibilidad y garantizar que cada litro que llega a los surtidores posee la potencia y pureza necesaria.
«Nuestra prioridad es la seguridad energética. No solo nos aseguramos de que haya combustible, sino de que este sea de la más alta calidad para beneficio de todo el pueblo boliviano», destacaron las autoridades durante la inspección.



