El cambio de mando trae consigo una hoja de ruta ambiciosa: que la estatal genere su propia gasolina en el corto plazo y se limpie de irregularidades
En un movimiento clave para el sector hidrocarburífero, el presidente Rodrigo Paz posesionó a Claudia Cronenbold al frente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). La nueva administración encara una segunda fase con dos mandatos claros: soberanía en carburantes y transparencia absoluta.
“Es un sueño que Bolivia produzca su propia gasolina este mismo año”, remarcó Paz, señalando que la meta es recuperar la fortaleza institucional de la estatal.
El mandatario fue enfático al declarar que el Gobierno será un aliado firme en la batalla contra la corrupción interna. Cronenbold, con amplia trayectoria en el sector, aceptó el desafío reafirmando su compromiso con la eficiencia operativa de la estratégica empresa nacional.




