El mandatario busca girar el eje de la empresa desde el control partidario hacia el potenciamiento de los sectores productivos, iniciando una ronda de consultas nacionales con la sociedad civil organizada para legitimar su propuesta de reforma
En medio de una crisis de desconfianza marcada por el desabastecimiento de combustible y denuncias de corrupción, el presidente Rodrigo Paz subrayó la urgencia de transformar Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Durante la Cumbre Ferroviaria en Santa Cruz, la autoridad fue tajante: el objetivo es que la estatal deje de ser un botín político y se convierta en el motor de los sectores productivos.
“Proyectamos una nueva YPFB para Bolivia; una empresa que no esté vinculada a un partido político ni a unas cuantas familias”, sentenció Paz, marcando distancia con el modelo de gestión actual.
Para el mandatario, la prioridad es alinear la empresa con las necesidades de la población y el crecimiento económico. Con este fin, anunció una agenda de reuniones con gremiales, cuentapropistas, transportistas y artesanos.
Esta ronda de consultas busca recoger propuestas ciudadanas para construir una visión de país conjunta, enfocada en la transparencia y en revertir las críticas que, históricamente, han empañado la administración de la petrolera.



