Desde Tarija, el mandatario ratificó su premisa de diálogo tras la segunda vuelta subnacional, un discurso que ya había marcado la pauta luego de la definición de las municipalidades el 22 de marzo
Tras el cierre de la segunda vuelta electoral en cinco departamentos, Bolivia termina de configurar su nuevo mapa político regional. Con los resultados de los comicios subnacionales ya consolidados, el presidente Rodrigo Paz ratificó este domingo que su administración mantendrá una política de puertas abiertas, siempre que el diálogo con las nuevas autoridades se desarrolle «sin chantajes ni presiones».
Desde Tarija, donde volvió a emitir su voto, el mandatario enfatizó la necesidad de una gestión coordinada para afrontar la coyuntura actual: “Siempre será la voluntad del Gobierno trabajar bajo el diálogo, no bajo el chantaje ni la presión. Eso es lo que quieren todos los bolivianos: soluciones para el futuro de la patria. Sacar adelante este momento tan complejo es una tarea que haremos entre todos”, manifestó ante la prensa.
Esta postura no es nueva; Paz ya había marcado una línea similar tras la primera jornada electoral del 22 de marzo, fecha en la que se definieron las más de 300 alcaldías y una parte de las gobernaciones del país.
“Convocaré al TSE para trabajar en mejoras normativas. Creo que este ciclo de estilo democrático está cerrándose. Hemos vivido procesos muy intensos entre las generales, subnacionales y balotajes; es momento de fortalecer la normativa para que los procesos sean más sólidos”, afirmó Paz ante los medios de comunicación.
Hasta el momento, el cuadro de autoridades departamentales electas incluye a René Joaquino (Potosí), Gabriela de Paiva Padilla (Pando) y Leonardo Loza (Cochabamba), quienes aseguraron su triunfo en la primera vuelta.



