Tras un operativo coordinado con la Fuerza Aérea Boliviana, los investigadores lograron extraer el registrador de vuelo, pieza clave para determinar las causas del accidente que cobró la vida de dos tripulantes.
El incidente, que mantuvo en vilo a la región, movilizó a unidades de socorro y patrullas de búsqueda tras perderse el contacto radial con la aeronave.
La Fuerza Aérea Boliviana (FAB) y el Ministerio de Obras Públicas encabezan las labores de rescate. Se sospecha de una despresurización de cabina como causa principal del incidente.