El Gobierno nacional ha iniciado una auditoría sobre el Museo de Orinoca, enfocado en las irregularidades en la adjudicación, la viabilidad yla utilidad
El Gobierno nacional inició una investigación formal sobre el Museo de la Revolución Democrática y Cultural de Orinoca, popularmente conocido como el “museo de Evo”. Las autoridades indagan presuntas irregularidades en el proceso de contratación y cuestionan la viabilidad técnica y económica de la obra.
El proyecto, edificado durante la presidencia de Evo Morales, supuso una inversión aproximada de 49 millones de bolivianos (entre infraestructura y equipamiento). Actualmente, se evalúa si dicho gasto generó un impacto social real o si se trata de un recurso fiscal sin retorno.
Foco en la legalidad y el gasto público
El viceministro de Transparencia, Yamil García, señaló que la auditoría se concentra en dos pilares críticos:
La preinversión: La falta de justificación sólida que respaldara la necesidad del museo.
La modalidad de adjudicación: El uso de la contratación directa en lugar de una licitación pública que garantizara la libre competencia.
«El objetivo es determinar si la inversión generó beneficios tangibles o si representó un gasto inútil para el Estado, identificando además a los responsables de su diseño, aprobación y ejecución», enfatizó la autoridad.
Una revisión sistémica de decretos
Esta auditoría surge tras la derogación de 161 decretos que facilitaban las adjudicaciones directas. Bajo el nuevo Decreto Supremo 5600, el Ejecutivo ha iniciado un barrido de proyectos estatales para detectar posibles daños económicos y garantizar la transparencia en el uso de los fondos públicos.



