El último recuerdo familiar del piloto Moyano. Entre el dolor y la gratitud, su hijo relata cómo un viaje fortuito se convirtió en la despedida que nadie esperaba. Un testimonio conmovedor sobre la fragilidad de la vida y el valor de los últimos momentos compartidos.
En medio de un profundo pesar, Nicolás Moyano, hijo del piloto fallecido Carlos Fernando Moyano Aguirre, pidió a la comunidad y a los medios acompañar el duelo de su familia en silencio y con respeto.
Durante el velorio de las víctimas del accidente aéreo en el trópico cochabambino, Nicolás destacó la trayectoria de su padre, quien acumulaba casi 40 años de experiencia como piloto e instructor.
"Mi papá era el mejor piloto que existe, el mejor padre, el mejor abuelo, el mejor esposo. Deja un vacío muy grande y les pedimos que, por favor, si nos quieren acompañar en el dolor, sea en silencio, con mucho respeto, respetando el espacio de toda mi familia que está devastada", expresó conmovido.
Nicolás rescató el valor del último viaje familiar realizado en Semana Santa, un recuerdo que ahora atesora tras la tragedia. "Tuve la dicha de disfrutarlo antes de que se vaya. Tuvimos un viaje familiar, nunca imaginamos que sería el último, pero nos quedamos con esos lindos recuerdos. Deja un legado imborrable", remarcó al borde de las lágrimas.
Asimismo, agradeció las muestras de afecto y convocó a la misa de cuerpo presente que se llevará a cabo este miércoles a las 10:00, previo al entierro en el Cementerio General.
Alrededor de las 9:00, las puertas de la sala velatoria se abrieron para recibir a familiares, amigos y autoridades que rinden homenaje a Moyano (65) y a su copiloto, Julio César Sardán (43), quienes perdieron la vida el pasado lunes luego de que su aeronave perdiera contacto con la torre de control tras despegar de La Paz con destino a Santa Cruz.



