El presidente Rodrigo Paz lidera una cumbre de alto nivel con más de 300 alcaldes electos para definir la hoja de ruta y las prioridades estratégicas de la gestión regional
En un encuentro histórico en la Casa Grande del Pueblo, más de 300 alcaldes electos de todo el país se reunieron este viernes con el presidente Rodrigo Paz para definir la hoja de ruta de la gestión municipal. El eje central de la cita fue el consenso sobre la distribución de recursos bajo el modelo 50/50, una medida que las autoridades regionales califican como "esencial" para el desarrollo local.
El modelo 50/50: Una realidad en marcha
La expectativa por el nuevo pacto fiscal dominó las declaraciones a la salida del encuentro. Mario Cronenbold, alcalde electo de Warnes, se mostró optimista sobre la viabilidad de la propuesta: “El 50/50 se hará realidad; para los municipios y gobernaciones esto es un cambio espectacular”, afirmó.
Por su parte, el alcalde electo de Camiri, Gonzalo Moreno, subrayó que esta redistribución es la clave para resolver crisis estructurales. Moreno enfatizó que la asignación del 10% de participación popular es la única salida viable para fortalecer definitivamente el sistema de salud en su región.
Consenso en el Beni y compromiso presidencial
La delegación del departamento del Beni también respaldó la iniciativa. Cecilia Giraldo, alcaldesa electa de San Ignacio de Moxos, destacó el compromiso de cada municipio para alcanzar el objetivo presupuestario, mientras que Hernán Arias, representante electo de San Borja, aseguró que el presidente Paz fue enfático al confirmar que la "Ley del 50/50" será técnicamente viable.
Gestión sobre política
A través de sus redes sociales, el presidente Rodrigo Paz reafirmó el carácter institucional de estas mesas de trabajo, dejando de lado las diferencias ideológicas:
“Bajo un firme compromiso de relacionamiento institucional y no partidario, me reuní con los alcaldes para reafirmar que nuestra prioridad es la gestión por encima de los colores políticos”, publicó el mandatario.
Paz explicó que este proceso no es meramente administrativo, sino que busca construir un paquete de leyes robusto con responsabilidad fiscal. Según el jefe de Estado, el objetivo final es que los recursos se traduzcan en beneficios tangibles para el ciudadano en áreas críticas como salud, educación y capacidad productiva, garantizando que el dinero llegue de manera eficiente a las regiones.




